miércoles, 29 de octubre de 2014

Calaverita a Francisco

Estaba Francisco sentado sin poderse mover
Porque la calaca que la correteaba
En sus brazos fue a caer
Dijo la calaca: ¡no corras tanto!
Aunque no lo quieran creer
Sin intención la abrace 
Pues las tuve que sostener
Por eso ando asustado
Y sin remedio moriré
De pronto la muerte dijo:
No te estaba persiguiendo,
¡Al camión sí y se me fue!
Pero ya me iré caminando,
Pues hasta el dinero lo tiré
De ninguna manera amiguita,
Yo vivo aquí cerquita
Y un aventón te daré.
Y al camposanto la llevé;
¡Ay Muerte traicionera yo mismo me entregue!

Día de muertos

Hoy día la muerte nos llama, A hombres y mujeres por igual Todos sin olvidar, mendigo o sultán De uno a uno -¡Qué memoria tan fatal-, Cada día que pasa ya debemos Los que nos vamos a librar, Solo recuerda que también los hay A quien te puedes llevar No me creas a mí, Quien soy yo para recomendar Si quieres no te los lleves Solo quítales lo pendejo Líbranos de este mal,   Algún día, su cruel designio Ya nos alcanzara, Por pendejo o por recomendar.

jueves, 4 de septiembre de 2014

LOS AMANTES


El silencio era insoportable, ideal para guardar secretos, la noche fría y húmeda como cuando ha caído una gran tormenta, la oscuridad era apaciguada por un foco lagañoso, lo mejor para esconderse entre las sombras, a lo lejos y de pronto el ruido de un camión urbano, tal vez sin pasaje ¿quién querría estar afuera y no en los brazos de una mujer?
La puerta de la habitación se miraba tan lejos e incapaz de moverse por sí sola, pero de repente y al mismo tiempo saltamos de la cama y sentados en la orilla con los pies colgando hasta el infinito y pesados como dos mazos de hierro atados a un delgado hilo, por fin llegando al suelo me temblaban como si un terremoto sacudiera la habitación pero ya paso y son los rezagos de tanta pasión.
Quien diría que sería así, lentamente y  sin querer levante mi ropa que alguna yacía en el suelo, fue cuando me di cuenta que cuando se ama no hay prisa ni empacho por el orden.
Ella, sin pensarlo bien se colocó su bata, hermosa, traslucida y cómplice; la silueta se definía no mejor que al tacto de mis manos y al roce con mi cuerpo, a través de la tela se veía a la amante perfecta o mejor dicho a la mujer que hace que un hombre se gradué como amante con mención honorifica y reconocimiento personal y hace que el calor de su cuerpo sea como el aplauso interminable del espectador.
De esa noche ya casi al amanecer a media luz caminamos como no queriendo llegar a la puerta, esa puerta que sería el barco en el que zarparía y no sabría cuando regresaría o tal vez para nunca más volver, fue tan interminable el caminar que solo los besos que ella me daba me hacían avanzar.
El amor a media luz es así a escondidas, solo para dos ¿Qué importan los demás si solo somos dos? Por fin llegamos a la puerta después del apasionado transcurrir de la inmensa habitación, al llegar se escucha el silbato del velador, reaccionamos y sabemos que nadie podía vernos, fue como un balde de agua fría en el cuerpo al saber que podía alguien descubrirnos y en silencio y cautelosos como los gatos para no llamar la atención y prender los ruidos a los curiosos que siempre andan por ahí y por donde menos lo esperas están ahí, vigilantes y atentos a los movimientos de los demás, aunque sean extraños nos vigilan como si les importara y pronto lo harán público; pero eso no nos podía suceder a nosotros porque las sombras ya nos habían dado cobijo y nadie podía saberlo aunque quisiéramos gritarlo y contarlo aun cuando no nos pudieran comprender.
Nos despedimos con un beso que jamás nadie sea podido dar, para zarpar y tal vez nunca más volver.
Francisco Tizcareño Iracheta ®

jueves, 28 de agosto de 2014

Muertos gritando

Los murmullos del silencio
Que  vivimos los desquiciados
Los que buscamos una voz
Que nos brinde elocuencia
Al escribir y crear espejismos
Presumiendo amores,
Extenuantes batallas,
Desafortunadas descripciones
Más dulces que la realidad
Así vivimos los desquiciados
Vivimos  muertos
Muertos gritando.

CORAZÓN

Al romper mi corazón le recordaste que está vivo
Como agradecer esto que le hiciste a mi corazón
Volvió el latir a  mi corazón
Le has entregado lo mas preciado a un corazón
Por que no lo ocupaste en ti, que tanta falta te hace
Pero no me pidas que te lo entregue, nunca mas a ti.

lunes, 14 de abril de 2014

Letras

Letras que se convierten en seres

seres que se convierten en almas


almas solitarias invocadas


vueltas realidades


trasformadas en locuras. 



Francisco Tizcareño ®

viernes, 21 de febrero de 2014

Amo a los poetas

Amo a los poetas sin distinción de genero

Al espacio entre su mente y las letras escritas


Algunas rasgando papel y otras pintadas de rosa


Amo la batalla del pensamiento 


Anticipado que va trazando versos


y otras veces prosa.




Francisco Tizcareño ®