¿SERA UN SUEÑO?
-¡Francisco!- dijo de pronto una voz dulce y tierna pero con extraña
sonoridad en mi oído, me despertó sobresaltado. -¿Quién está ahí?
Me incorpore, mire hacia la puerta y a la ventana, y, no viendo nada
a pesar del miedo volví a dormir. Pero en el acto escuche estas palabras:
-¡Francisco! ¡eh, Francisco! Mañana ve al panteón que yo estaré
ahí, necesito hablarte y verte, ahí estaré esperándote.
No hay comentarios:
Publicar un comentario